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Seda Privé

Cómo preparar tu sesión de fotos: ropa, poses y todo lo que debes saber antes

La mayoría de mis clientas llegan a su primera sesión con la misma mezcla: ilusión y nervios a partes iguales. Y casi todas me dicen lo mismo al terminar: “no era para tanto”. Tienen razón — no lo es, cuando llegas preparada. Esta es la guía que comparto en mis briefings, publicada completa: todo lo que puedes hacer antes de la sesión para que el día D solo tengas que disfrutar.

Qué ropa llevar (y qué evitar)

La regla de oro: lleva más opciones de las que usaremos. En el briefing habremos definido los cambios del tier, pero tener alternativas a mano nos da libertad para improvisar sobre lo que mejor esté funcionando ante la cámara. Qué funciona casi siempre: prendas que conoces y en las que te sientes segura (la comodidad se ve en la foto), texturas con presencia — encaje, satén, transparencias —, y al menos un registro distinto a los demás (si todo es lencería, añade un vestido; si todo es elegante, añade algo más atrevido). Qué evitar: prendas nuevas sin estrenar (las marcas de doblez y las tallas traicioneras se notan), estampados muy pequeños o muy llamativos que roban protagonismo, y ropa interior ajustada en las horas previas — las marcas en la piel tardan en irse y el retoque tiene mejores batallas que librar.

Piel, pelo y descanso: lo que se prepara 48 horas antes

La mejor edición es la que no hace falta. Dos días antes: hidrata la piel a conciencia (la piel hidratada recibe la luz de otra manera), evita exposiciones solares que dejen marcas o rojeces, y si te depilas, hazlo con un día de margen para que la piel se calme. La noche anterior: duerme. Suena obvio, pero el descanso es el tratamiento de belleza más barato y más visible en cámara — especialmente en la mirada, que es donde vive la foto. El día de la sesión: come normal (una sesión son horas y la energía se nota), y ven con el pelo como lo llevarías a una cita importante.

Maquillaje: ¿profesional o por tu cuenta?

Ambas opciones funcionan, con matices. Si te maquillas bien, hazlo tú misma con una indicación: algo más de intensidad de la habitual, porque la cámara suaviza. Si prefieres delegarlo, puedo recomendarte maquilladoras profesionales de confianza acostumbradas a trabajar para fotografía (no es lo mismo que maquillaje de calle) — se presupuesta aparte y merece la pena en sesiones Signature y Iconique, donde el escenario de lujo pide un acabado a la altura.

Las poses: la mejor noticia de esta guía

Aquí viene el alivio: no necesitas saber posar. De verdad. Dirigir es mi trabajo — te iré indicando cada postura, cada gesto, cada mirada, y corrigiendo en tiempo real lo que la cámara ve y tú no puedes ver. Las modelos profesionales son una minoría de mis clientas; la mayoría no había pisado una sesión antes. Si aún así quieres llegar con ideas, en el briefing te mando referencias visuales del estilo que hayamos definido: mirarlas la víspera te dará seguridad, pero no las memorices — la foto buena sale de la dirección en directo, no de la pose ensayada frente al espejo.

Los nervios: qué esperar de la primera media hora

Te cuento cómo es de verdad: los primeros veinte o treinta minutos de cualquier primera sesión son de calentamiento. Es normal, lo sé, y el ritmo de la sesión está pensado para ello — empezamos por lo fácil, con la ropa con la que más cómoda te sientas, y la confianza llega sola con las primeras fotos que te enseño en cámara. A partir de ahí, la sesión cambia: cuando te ves bien en la pantalla, los nervios se convierten en juego. Recuerda además las reglas fijas: estaremos solo tú y yo, no haremos nada que no hayamos acordado en el briefing, y tu ritmo manda — si necesitas parar, se para. → Cómo trabajo

Checklist de las últimas 48 horas

Cuarenta y ocho horas antes: hidratación de piel, depilación si toca, prueba la ropa elegida delante del espejo con calma. La víspera: prepara la bolsa (cambios acordados + alternativas, ropa interior sin costuras para el trayecto, neceser de retoques), repasa las referencias del briefing, duerme bien. El día de la sesión: desayuna o come según la hora, pelo y maquillaje según lo acordado, llega — o recíbeme — sin prisas. De todo lo demás me ocupo yo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la sesión?

Depende del tier: orientativamente, una sesión Essentielle ronda la hora y media y una Signature o Iconique puede extenderse a dos o tres horas con los cambios de estilismo. Sin cronómetro en mano: la sesión termina cuando tenemos el material, no cuando suena una alarma.

¿Puedo traer a alguien de confianza?

Sí. Mi norma es que no haya terceros por defecto — la discreción y la naturalidad se trabajan mejor a solas — pero si te da seguridad venir acompañada, especialmente en una primera sesión, es tu sesión y tu decisión.

¿Y si el día de la sesión no me veo bien o me indispongo?

Se cambia la fecha y ya está. Una sesión en un mal día es una mala inversión para las dos partes; prefiero mover la fecha a entregar un book en el que no te reconozcas.

¿Qué pasa si ninguna ropa me convence?

Para eso existe el briefing: lo resolvemos antes, no el día de la sesión. Y si hace falta, te oriento sobre qué comprar con criterio fotográfico — a veces una sola prenda bien elegida rinde más que un armario entero.

El briefing con esta asesoría está incluido en todos los tiers, desde 300 €.